Sistema de microconductos de drenaje controlado para eliminación de humedades y filtraciones.

 In Soluciones de patologías

Patologías de humedades por filtración en sótanos

Un innovador sistema mediante malla drenante de microconductos se está empleando con eficacia en la eliminación de las aguas procedentes del terreno, origen de frecuentes patologías por humedades y filtraciones en muros y soleras bajo rasante. Hablamos del sistema patentado «Múlmico»

Patologías provocadas por el efecto del agua procedente del terreno. Fuente: Grupo Preasa

Las patologías de humedades por filtración en sótanos son provocadas en la mayoría de los casos por defectos de ejecución o inexistencia de un correcto drenaje. El sistema tradicional de drenaje e impermeabilización en muros, mediante la excavación del trasdós necesaria para su implantación, no siempre es posible.

En algunos casos el técnico se encuentra con la imposibilidad de disponer de la excavación para poner en obra este sistema y por consiguiente no se podrá capturar, encauzar y evacuar correctamente el agua mediante el drenaje. En otros casos, la insuficiencia o defectos de ejecución del sistema de drenaje hacen que se produzca saturación y acumulación de agua en el terreno trasdosado.

En cualquier caso en que el drenaje sea insuficiente, el agua encontrará alguna vía de entrada, generalmente por juntas en el hormigonado, poros, huecos entre pilotes, en definitiva por las discontinuidades en los muros y soleras propias de cada sistema de ejecución proyectado.

Hasta ahora estas humedades en casos de inexistencia o fallo del drenaje se han tratado por sistemas que actúan mediante barrera contra la entrada del agua (impermeabilizantes, inyecciones, barreras químicas, morteros especiales aplicados a contrapresión en el intradós, …). En otros casos ante la impotencia de encontrar solución, se recurre a las conocidas cámaras bufas, que no es otra medida que ocultar el problema. Aún haciendo canalizaciones por el interior de estas cámaras el problema persiste y normalmente su capacidad de evacuación es deficiente (falta de pendientes, precipitación de sales, acumulación de escombros, retenciones, etc.). La ocultación no permite observar la evolución del daño, siendo una medida contraproducente.

Según Código Técnico de la Edificación «DB-HS 1: Protección Contra la Humedad» se establecen las soluciones y elementos constructivos que no siempre se ejecutan correctamente de acuerdo a sus requerimientos dependiendo de la presencia de agua y el grado de permeabilidad del terreno.

Condiciones de las soluciones de muro según CTE HS-1

Dado que los sistemas de impermeabilización y el drenaje actúan de forma complementaria, en caso de que la estanqueidad no esté asegurada, se producirán filtraciones frecuentes. Por otro lado la saturación o acumulación de agua en un terreno no drenado y fuera de control, en contacto con la edificación  provocará otros efectos no deseados, como la sobrepresión en muros, subpresión en losas, daños en los materiales (hormigones y aceros), asientos por lavado de finos, grietas, entre otras patologías que proceden del agua como agente agresor:

Esta casuística  se revela con un alto índice de siniestralidad en muros y soleras, como se desprende de los estudios recientes realizados por las compañías aseguradoras.

Se hace necesario un método eficaz de eliminación del agua del terreno en contacto con las edificaciones.

Es fundamental un drenaje correcto y controlado no sólo por los mencionados problemas de estanqueidad y sus efectos en la habitabilidad y salubridad, también por ser una de las principales causas de daños asociados en cimentaciones, al intervenir el agua como agente agresor.

El efecto del agua fuera de control en el terreno, afecta a sus condiciones geotécnicas óptimas para soportar con garantías de resistencia las cargas transmitidas en el apoyo del edificio, provocando asientos diferenciales por daños en la estructura interna del sustrato de apoyo, sin olvidar el efecto nocivo de la circulación de agua para el hormigón armado.

El efecto  puede ser agravado por las impermeabilizaciones sin drenaje que afectan a la circulación natural del agua y se produce un ascenso del nivel del agua retenida (gradiente), aumentando los empujes hidrodinámicos (sobrepresión) sobre muros, causantes de la gran mayoría de fallos en las estructuras de contención, del mismo modo que provoca subpresiones en losas y soleras, donde se debe estudiar la estabilidad de la estructura por estos efectos.

El sistema de red de microconductos drenantes patentado Múlmico es fruto de años de investigación de un equipo técnico con gran experiencia en hidrogeología, geotecnia e ingeniería y se ha desarrollado teniendo en cuenta los siguientes  6   principios:

  1. El agua llega al terreno por fuerzas gravitatorias (movimiento descendente) y posteriormente la circulación horizontal que se establecerá vendrá condicionada por la estratificación. Existe una fuerte diferencia de propiedades de los terrenos respecto a la infiltración (anisotropía), siendo el coeficiente de permeabilidad horizontal, superior en cinco veces al menos al vertical, pudiendo llegar a ser varios cientos de veces en suelos estratificados.

2. Aumentando esta permeabilidad horizontal mediante la integración en el seno del medio poroso de unos filtros de pequeño diámetro, se confiere una mayor porosidad.
3. Su disposición multidireccional, continua y horizontal, puede ser integrada al medio poroso (terreno) a distintas profundidades, siendo orientable hacia donde se hace necesario aumentar el rendimiento de drenaje.
4. El agua en el subsuelo está sometida a dos principales fuerzas que determinan su movimiento: la gravedad y la atracción molecular.
5. Consiguiendo la reducción del agua y la consolidación del suelo por la única acción de drenar por gravedad, manteniendo la humedad por atracción molecular se obtiene un drenaje gravitacional que nunca puede llegar a desecar un terreno, ya que la fuerza de atracción molecular entre agua y partícula sólida, es mayor a la fuerza gravitacional.

6. Al aumentar la sección útil de tránsito (porosidad), es atenuada la velocidad de circulación del fluido, eliminando el riesgo de sobrepasar el valor crítico y como consecuencia evita la “migración de finos”, reduciendo la erosión interna.

El sistema cuenta con los elementos necesarios para aprovechar estos principios gracias a la configuración de sus componentes y a su método de implantación.

Red de microconductos drenantes MÚLMICO.- Los microconductos son en definitiva, filtros que permiten el paso del agua desde las formaciones o estratos del terreno que la contiene, hasta la red que se establece,  por donde transita de forma confinada y controlada.

Cuentan con un revestimiento altamente permeable (filtro) mediante colectores colaterales que facilitan la captación y reconducción del agua. La propia forma de los orificios que producen el filtro evitan depósitos granulares del terreno, y con ello su taponamiento.

Los filtros ofrecen la mayor superficie libre al paso del agua. Como consecuencia se crea la menor pérdida de carga a su entrada en la red. Lo que es equivalente a un alto rendimiento de drenaje.

El material empleado y la reducida velocidad de penetración evitan la formación de depósitos de carbonatos cálcicos por fenómenos de precipitación química o de la electrolisis, la obturación y pérdida  de rendimiento del sistema.

La resistencia mecánica de los microconductos “inmersos en el subsuelo”, impide que puedan ser aplastados; están constituidos por un material que cumpliendo con todos los requisitos anteriores son resistentes a la acción de los agentes agresores del agua y del suelo.

La red drenante es capaz de resistir las acciones fisicoquímicas del medio que la rodea.

Para la aplicación del sistema es indispensable conocer las condiciones de permeabilidad, transmisibilidad, coeficiente de almacenamiento, espesores permeables y estratificación del terreno.

Estos parámetros permiten el dimensionamiento de los microconductos para obtener una velocidad de infiltración siempre menor a la conferida por la propia permeabilidad del terreno, lo que supone una enorme ventaja en aquellos terrenos de baja permeabilidad para evitar el arrastre y lavado de finos.

El sistema es apto para provocar nuevamente la infiltración al suelo pudiendo establecer un efecto puente de la zona a tratar; su gran superficie de filtración permite devolver el agua captada, nuevamente a la formación (estrato).

Implantación.- Para la implantación del sistema MÚLMICO solo y exclusivamente se requiere la formación de un colector/es vertical de acceso al subsuelo, de reducidas dimensiones (1,60 x 1,60 m), que será el posterior receptor principal del agua resultante de toda la red drenante.

Desde este punto de acceso se podrá establecer la red de microconductos, ya sea subyacente, lateral o trasdosada a la edificación. Se puede acceder a varios niveles simultáneamente según exija el caso.

Su situación se determinará en función de la geometría que deba requerir cada red. El sistema MÚLMICO puede ser implantado desde el interior o el exterior de la edificación.

Con la aplicación del sistema MÚLMICO al controlar el flujo y confinar el agua del subsuelo de una forma permanente conseguiremos las siguientes soluciones:

Resumen de las ventajas que aporta el sistema MÚLMICO:

  • No se requiere de complejas o traumáticas obras y su implantación es rápida y efectiva, pudiendo ser aplicado en Obra Nueva o en Rehabilitación.
  • Es orientable y de fácil acceso a las zonas afectadas. Ofrece gran área de cobertura.
  • Dada la gran superficie de infiltración creada en la red MÚLMICO, hace que las velocidades de entrada del agua a dicha red sean muy reducidas, lo que permite asegurar una gran durabilidad del sistema, ya que se evitan efectos de colmatación.
  • La reducida velocidad de circulación del agua por el sistema, permite drenar el terreno evitando el arrastre y lavado de finos.
  • Al no desecar el terreno y mantener su coeficiente de retención específico, se consigue también un efecto estabilizador del mismo.
  • El sistema permite el tratamiento del terreno a distintas cotas.
  • Permite estabilizar y consolidar suelos.
  • En terrenos que sufren disoluciones (Karstificación) por la existencia de aguas subterráneas permite detener dicho proceso
  • Permite tratar los terrenos expansivos controlando el grado de humedad.
  • El agua produce fatiga y deterioro en materiales constructivos; el sistema, al confinarla, paraliza estos procesos.
  • Es un sistema permanente y ampliable. Es óptimo en rehabilitación al actuar bajo los edificios, estructuras y cimentaciones.
  • Permite solventar situaciones durante procesos constructivos en ejecución cuando la existencia de agua es un problema que impide proseguir las labores con normalidad.
  • Rebaja el nivel de saturación del terreno, sin disminuir su superficie filtrante y rendimiento.
  • Confiere al terreno una mayor consolidación y estabilidad, al conseguir un aumento del ángulo de rozamiento interno por lo que es aplicable a daños por inestabilidad de taludes y deslizamientos en ladera.
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